A finales de los años 50 Saul abrió su primer despacho de bollería y pastelería en la calle Luis Carlos Vazquez, un pequeño local en el distrito de ciudad lineal. Constaba de un obrador con horno de leña y una parte de atención al público.

 

 

                 

                                

                        Poco tiempo después pudo trasladarse a la calle Carretera de Canillas en el distrito de Hortaleza. Ahí encontró un local más grande y pudo instalar un obrador más completo con una tienda más espaciosa.

 

              

 

                        Desde ahí Saul salía todas las mañanas a repartir, con su vieja moto vespa con sidecar, bollería para cafeterías y tiendas de alimentación del barrio. Aún, vecinos recuerdan verle pasar cargado con las cajas de bollería recién salidas del horno, sin faltar ni un solo día.              

                                                                                

                 

 

             Con mucho esfuerzo por hacer las cosas bien, el negocio fue ampliándose en otros locales de Madrid en los años 70 y 80.

 

 

           Hace muy poco tiempo Saúl inaguró la nueva tienda en la calle o'donnell. Con la misma ilusión y las mismas ganas de endulzar la vida de la gente que siempre ha atendido, rodeándose de buenos profesionales y tratando de dar el mejor servicio a sus clientes.     

 

 

                 

                                

                             Madrid ha crecido y evolucionado mucho durante todos estos años y para todos nosotros es un orgullo y un honor ser una pequeña parte de la historia de esta ciudad que tanto queremos. Esperamos seguir siéndolo durante mucho tiempo.